Gossip Girl, I Carly, 90210, Glee, entre otras, se adueñan poco a poco de nuestra televisión y con eso, de las mentes simples de la clase autodenominada “alta”. Sólo tienen que ir a un centro comercial –aunque sea uno tan chafa como el de Coapa-  para confirmarlo. Todas se quieren sentir las grandes estrellas, con tacones altísimos que ni aguantan -¿para qué verdad? Si andan en coche-, ropa de la marca más costosa aunque sea sencilla y mediante voz de drogada hablan lo que se conoce vulgarmente como “spanglish”. Como el inglés está de moda y ell@s siempre están a la última, les da por hablar en su inglés dizque bien pronunciado que yo calificaría como exagerado: O sea, what happend to you?

Y lo peor del asunto es que los de clase media los quieran imitar aún cuando se vean ridículos: uasamara, tenkíu, sherap, uan moment pliís…

Imagínense que el alemán o el noruego estuvieran de moda ¿lo estarían diciendo tan frescamente? ¿No verdad? es más difícil y sus mentes simples no pueden asimilar la riqueza de esos idiomas, el inglés porque es fácil y corriente.

Claro que no se puede evitar que vean esos programas, pero si nosotros los hombres no queremos que esa plaga se propague  -a menos que ya estén propagados- no queda otro remedio que ignorarlas.

 

(Debo confesar que a veces me da por hablar inglés sólo después de ver una película y se me queda el acento, pero  soy diferente porque yo sé hablarlo, y  si no les gusta… zorri!